Leo hoy en
El País que el cardenal Antonio María Rouco ofrece al Gobierno diálogo, cooperación y "rebajar la tensión en el debate político" bajo la condición de que "el legislador se atenga al orden moral y a una Verdad accesible, en principio, para todos". Propongo, pues, para volver a la cordura, leer un magnífico ensayo de Carole Fontaine, una teóloga ecofeminista, titulado
Religión, derechos humanos y los siete principios: extraños compañeros de cama (en inglés), publicado en el
Journal of Liberal Religion